Valla de obra realizada de bloque gris y coronada de ladrillo cara vista, que posteriormente ha sido chapada de piedra natural, trabajo de albañilería realizado en la «Urbanización Entrepinos», en el término municipal de Ribaroja del Turia, provincia de Valencia.

Los trabajos de obra empiezan por eliminar los cipreses y las plantas trepadoras que están enredadas en la tela metálica, retirando las mismas aun contenedor vegetal.

Después, se elimina la valla metálica, dejando los postes metálicos que están cada tres metros y que «Reformas candel S. L.», junto a varillas de hierro, los utiliza para hacer columnas internas, que seguidamente explicamos.

Se empieza la valla de obra, poniendo uno a uno los bloques de obra de 200 x 40, dejando los postes y varillas de hierro en el interior de los huecos de los mismos.

Terminada la primera fila de bloques de obra, se empieza con la siguiente línea de forma que se queden los bloques trabados con  la primera línea y con las varillas de hierro.

Siguiendo con los pasos anteriores, se van trabando las líneas de bloques grises, hasta llegar a una altura  de 2 metros de alto, una vez alcanzada la altura, se rellenan de hormigón (mezcla de cemento, arena y grava), los huecos donde están las varillas y los postes de la antigua valla metálica, de esta forma hacen de columnas, pero éstas son columnas de obra internas, sin resaltar en la valla que es toda lisa y al misma tiempo mayor amplitud.

Una vez terminada la valla de obra, se empieza a chapar la misma con piedra natural, tal y como se puede ver en la imagen ampliada de la izquierda.

La piedra utilizada es la «piedra alemana», lisa y fina ideal para chapar y poder barnizar, tal y como hemos hecho al finalizar, de esta manera tiene el aspecto como si estuviera mojada.

Como hemos comentado la piedra tiene un grosor de 1,5 cm. de media, ideal para chapar en vertical, pero no se debe utilizar para chapar suelo, ya que resulta muy frágil al peso de una pisada y se podía agrietar.

Terminado de alicatar la piedra en la valla de obra, se corona la misma con una doble fila de ladrillo cara vista, tal y como se puede ver también en la imagen.

En la imagen, se puede ver los apliques de luz que hemos instalado, para lo cual se había dejado pasado entre la líneas de los bloques el macarrón corrugado y cable de luz, evitando obras posteriores.

Como comentábamos anteriormente, finalizado el trabajo, se procede a limpiar bien la valla, dejando secar la misma para posteriormente barnizar la piedra y el ladrillo cara vista, con un producto especial para materiales porosos, que aparte de proteger la misma, ofrece un aspecto a la vista con un ligero brillo.

Una vez terminada la obra, se procede a recoger los materiales sobrantes y a limpiar la parcela donde hemos realizado la valla de obra, dejando la vivienda lista para ser disfrutada pos nuestros clientes.